domingo, 12 de junio de 2011

EL RÍO DE LA VIDA

El río Níger desde la maravillosa cámara de Alicia Núñez

La vida en torno al río. Fotografías de Alicia Núñez
Casa-Molino Ángel Ganivet
Cuesta de los Molinos, 8
GRANADA
Hasta el 30 de junio
  
El río de la vida

Para demostrar que la vida es un río, Alicia Núñez se ha ido a Mali y se ha embarcado con una cámara fotográfica por las aguas del Níger. Ha hecho como Siddhartha, el personaje de Hesse: ver en el río a sus semejantes. Y así, mientras discurría sobre las aguas, ante ella discurrían otras vidas, vidas de hombres, de mujeres, de niños, y ella les daba cobijo en su corazón con forma de cámara fotográfica. Un gran corazón para que hayan cabido tantos entrañables personajes.
Del Níger a la acequia Gorda, porque las fotos de Alicia se cuelgan en la casa-molino de Ángel Ganivet, por donde se precipita un torrente de aguas de la sierra. Nada es gratuito y, si ella ha ido por el río de la vida escuchando agua, nosotros vamos por la vida de su río escuchando agua.
La vida es un río y lo mejor es entregarse, fluir con él. Como ha hecho Alicia. Por eso no juzga, no denuncia, no reprende. Navega con el río y mira sin prejuicios. Su visión es una bocanada de oxígeno. ¡Qué alivio ser simplemente, más allá de modelos y constricciones! Ése es el derecho que Alicia les concede a quienes se cruzan en su camino. Alguien tan libre que puede simplemente mirar, tan despojado que, cuando ve, no se ve a sí mismo, sino que ve lo que realmente tiene delante, es un regalo de la fortuna. Los dioses les han concedido a los pobladores del Níger los ojos sabiamente ingenuos y apasionados de esta mujer.
La maravilla de Alicia Núñez es que deja ser. ¡Esto es la plenitud! Alicia no se refleja en sus fotos, y justamente por ello, se refleja en nosotros. Podemos juzgarla porque no juzga. Mucho debe de amar quien tanto amor expresa. Sólo quien ama desbocadamente la vida puede permitirse el lujo de aceptarla sin palinodias.
En sus fotos, no hay una sola figura que no esté vista con amor: el viejo que sonríe sobriamente, las mujeres que se enjabonan en la orilla, la Venus que carga el hijo a sus espaldas, la canoa que navega por una superficie de oro… Amor por todas partes. Y, en consecuencia, una sublime belleza.
Alicia Núñez ha navegado por un mítico río, un río en el que pasado, presente y futuro son simultáneos. Por eso sus fotografías parecen a la vez intemporales y rabiosamente modernas. No son sólo un arte profundo y luminoso, sino sobre todo un mensaje que nos impele a ser nosotros mismos, que nos dice que no hay indignidad que pueda abatirnos, que nos recuerda que la verdadera belleza mana de dentro.
Alicia se ha perdido en el desierto y se ha ungido con sus aguas para traernos un mensaje de renovación y esperanza. No se trata de una exposición cualquiera. La vida está en ella. Está el río de la vida por el que navegamos.

Diario IDEAL, miércoles, 15 de junio, 2011

1 comentario:

  1. !Qué lejos queda el artículo aquél que escribió usted, un veintidós de agosto 2005 o 2006,no estoy seguro de la fecha, el cual tuve colgado en el lugar de mi trabajo más de dos años, desde entonces soy seguidor suyo, y créame a veces me deconcierta. (Tabarrico)

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