miércoles, 6 de junio de 2012

PARQUE ANTINATURAL

«Si todos los caminos llevan a Roma, en el Parque de Huétor van a un funcionario de la Junta»
Sierra Nevada desde el Majalijar, el pico más alto (1889 metros) del parque natural de la Sierra de Huétor, Granada (click en la foto para ampliar)
Parque antinatural

En España, hay muchos parques naturales, pero el de la Sierra de Huétor, en Granada, es un parque antinatural. Tanto que resulta imposible ascender a su montaña más alta, el Majalijar, porque los caminos están cerrados… por un particular.
            El Majalijar es un escarpado pico de casi 2000 metros que domina en 360º la Sierra de Huétor, Sierra Arana, Sierra Nevada, Sierra Elvira y la vega del río Cubillas. Desde su cima, tienes la sensación de planear en el aire.
            Al Majalijar se puede ascender desde Cogollos Vega, por el Camino de las Acequias, o desde Pradonegro, en Huétor Santillán, por la Cañada del Moro. Pues bien, ambas vías están cerradas por el mismo propietario, un funcionario de la consejería de Agricultura de la Junta de Andalucía.
Antinatural que la dirección del Parque no haga nada por recuperar unas sendas por donde se ha transitado desde tiempos inmemoriales. ¡Aviados estaríamos si se decapitasen todos los caminos que pasan por fincas privadas! Sin embargo, para la dirección del Parque, es uno de los precarios argumentos con que justificar la arbitrariedad del propietario, a los que añade otros igual de débiles, como que las cercas llevan tiempo puestas, o que existen para proteger a los caminantes de las reses que pastan en la dehesa… Sofismas, porque las fincas tienen sus propias vallas independientes de las que cercenan el camino.
¿Cómo es posible que un parque se alinee con quien le ha usurpado una arteria vital? Lo de “usurpación” no es una palabra mía, sino del Ayuntamiento de Cogollos Vega que, en el 2009, instruyó una providencia contra Bernardino García Sierra, el propietario de los terrenos, por “cierre y usurpación del Camino de las Acequias”. Desgraciadamente el requerimiento para “reponer a su primitivo estado el bien usurpado, procediendo a la eliminación total de la cancela metálica que impide el libre tránsito” no se ha llevado a cabo aún. En un acta de 2010, la Corporación señala las maniobras dilatorias del propietario. Su Muro de Berlín continúa, pues, en pie, como un símbolo del desprecio de las clases dirigentes españolas por los bienes comunitarios.
No existe parque en el mundo que deje guillotinar sus vías. Los senderistas que van al Majalijar deben emular a los inmigrantes sin papeles. Tras saltar la verja, si deciden descender en dirección a Cogollos Vega, vuelven a encontrarse encajonados por otra cerca aún más sólida, la del Moralejo, una trampa que sólo puede haber concebido quien confunde a la gente con ganado.
En el estado actual, si hubiera un incendio en el corazón del Parque, los retenes tendrían cortado el paso. No, no puede ser natural un enclave que no sólo se deja arrebatar la joya de su corona, sino que se expone inerme al peligro de las llamas. Si todos los caminos llevan a Roma, en el Parque de Huétor conducen al señor García Sierra.

GREGORIO MORALES
Diario IDEAL, martes, 5 de junio, 2012 

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