miércoles, 13 de marzo de 2013

ESTRELLAS


«Sólo nos separan unos metros del pasado y del futuro»

Dependencias de una típìca villa romana (foto: latinsada)

Estrellas

Todos los tiempos son simultáneos y, si no, que se lo pregunten a los obreros que construyen en los Mondragones un complejo de aparcamientos, comercios y zonas deportivas. Bajo sus pies, está emergiendo una villa romana en todo su esplendor, hasta el punto de que, si se confirman las expectativas, podría convertirse en la más importante de Andalucía. Dicen que sólo hay restos similares en Túnez.
            Da vértigo pensar que de pronto, en el lugar más anodino, se puede abrir un agujero del tiempo, y que no es necesaria ninguna nave para surcarlo, sino sólo la casualidad o el presentimiento de algún avezado arqueólogo. Extraño que sólo nos separen unos metros del pasado, lo mismo que quizá sólo nos separan unos metros del futuro. Todo está aquí, sólo basta tener suerte o saber verlo. Árabe en la colina. Latín en el llano. Casi la historia de la humanidad. Dos inmensas culturas contiguas.
            Las edificaciones son del siglo I, aunque avanzan en estratos hacia centurias posteriores, hasta ser asoladas probablemente por una horda de bárbaros. Lo que han aparecido hasta ahora son enterramientos y una gran almazara que hace suponer que la mansión del propietario puede ser considerable. Y ésta es la tarea: encontrarla. Si aparece, la Alhambra tendrá una estrella que la acompañe.
Y aquí surge un nuevo milagro, éste contemporáneo: Ayuntamiento y Junta están de acuerdo en poner los terrenos limítrofes a disposición de los arqueólogos. Es más, para la conservación de la almazara se ha modificado el primitivo plan de obras. ¡Qué pena que no se actuara así con los restos arqueológicos que aparecieron en la reciente reforma del hotel Palace!
            Adentrarse en el pasado no a través de los libros, sino de forma directa, como un explorador, es una de las aventuras más apasionantes que se puedan experimentar. Por mí, me haría contratar de botones en esta audaz búsqueda. Sería el más feliz con que me dejaran manejar las escobillas que van lenta y delicadamente haciendo emerger ladrillos y mosaicos.
Un día vendrán los científicos del futuro a demostrarnos que los sentimientos, las vidas y el espíritu de una época quedan impresos en los objetos que la acompañaron. Para quienes como yo hemos vivido considerando la intuición un medio de conocimiento parejo a la razón, estos lugares nos embargan con los sentimientos, historias y perspectivas de sus habitantes. Y es que el espíritu es como la luz de las estrellas: nunca se extingue y viaja por el universo en fotones; y, a veces, queda apresado en el interior de la tierra, como un tesoro, como un holograma listo para proyectarse en cuanto se rompa el sello. Entonces te iluminan desconocidas voces, extrañas creencias, impensadas vidas
Un nuevo sol acaba de nacer en Granada. Confío en que se lo deje brillar. Desde luego, la ciudad tiene estrella. Por eso no se comprende que sistemáticamente se vea estrellada.

GREGORIO MORALES
Diario IDEAL, martes, 12 de marzo, 2013

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Comenta este texto